Monsanto sucks!
sábado, 21 de mayo de 2011
ONG Vida: el pan en la ciudad con bromato de potasio
EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA EN CONCEPCIÓN DEL URUGUAY
BROMATO DE POTASIO EN NUESTRO PAN

Ong. VIDA, en el año 2004 había presentado el análisis de muestras de pan de nuestra ciudad donde se encontró bromato de potasio. Desde 1998, el código alimentario de Argentina lo había prohíbido totalmente y, posteriormente fuéprohíbido en el Mercosur. (ver hoja publicada por el ANMAT).
2011- nuevamente nuestra asociación civil hace analizar 4(cuatro) muestras de pan y una (1) de harina que fueron adquiridas en locales de venta de la ciudad. Fueron hechos los estudios en un laboratorio de una institución pública con competencia en la materia. El resultado: TODAS LAS MUESTRAS CONTIENEN BROMATO DE POTASIO.
Esto enciende una luz de alerta sobre el uso generalizado del bromato en la elaboración del pan, violando el código de alimentación de nuestro país.
Con estos resultados se elevó una nota adjuntando los análisis, al Sr. intendente Marcelo Bisogni y otra al Dr. Sergio Bertelotti con fecha de presentación 20 de Mayo 2011, nota nº 0-52, libro 61 en mesa de entrada de la municipalidad.
PARA CONOCIMIENTO DE LA POBLACIÓN
¿Qué es el bromato de potasio?
Es un químico utilizado como aditivo, leudante. Se usa desde 1914, se lo incorpora a la harina y con la temperatura del horneado el bromato de potasio se transforma en bromuro de potasio y así comienza a ser peligroso en la descomposición.
¿Por qué se lo usa?
Para hacer panes más grandes y más blancos pero con menor peso, porque el tamaño se logra con la formación de burbujas de gas que inflan la masa.
Cuando se lo usa en exceso produce una cáscara o costra en el pan y, la masa tiene apariencia esponjosa; si Ud. lo estruja en la mano, la costra se quiebra y la masa se reduce porque ese pan tenía aire.
El uso se debe a la incidencia del bromato de potasio sobre el precio total del pan que es de 0,5%, mientras que el uso de otros aditivos sube esta incidencia al 5%.

El bromato de potasio se lo usa no solo en el pan francés y mignon, sino también en el pan de Viena, facturas y pre-pizzas.
La organización mundial de la salud-OMS- y la FAO concluyeron que el bromato de potasio es un "genotóxico cancerígeno". El consumo de bromato de potasio puede provocar ademásintoxicaciones agudas. Son muy sensibles a estos efectos los niños.
De los consumidores no depende determinar si el pan contiene bromato, son las autoridades que tienen la obligación de controlar y sancionar a quienes poco le importa la salud de sus conciudadanos.

Si ong VIDA pudo hacer analizar estas muestras por qué Salud Pública Municipal no lo hace y dá a conocer los resultados. En ciudades entrerrianas se toman muestras sorpresivas en panes y harinas y el consumidor está protegido.
ong VIDA-asociación civil VIDA-
Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina.
fotos:
http://asociacioncivilvida.blogspot.com
asociacion_civil_vida@yahoo.com.ar
Ong. VIDA, en el año 2004 había presentado el análisis de muestras de pan de nuestra ciudad donde se encontró bromato de potasio. Desde 1998, el código alimentario de Argentina lo había prohíbido totalmente y, posteriormente fuéprohíbido en el Mercosur. (ver hoja publicada por el ANMAT).
2011- nuevamente nuestra asociación civil hace analizar 4(cuatro) muestras de pan y una (1) de harina que fueron adquiridas en locales de venta de la ciudad. Fueron hechos los estudios en un laboratorio de una institución pública con competencia en la materia. El resultado: TODAS LAS MUESTRAS CONTIENEN BROMATO DE POTASIO.

Esto enciende una luz de alerta sobre el uso generalizado del bromato en la elaboración del pan, violando el código de alimentación de nuestro país.
Con estos resultados se elevó una nota adjuntando los análisis, al Sr. intendente Marcelo Bisogni y otra al Dr. Sergio Bertelotti con fecha de presentación 20 de Mayo 2011, nota nº 0-52, libro 61 en mesa de entrada de la municipalidad.
PARA CONOCIMIENTO DE LA POBLACIÓN
¿Qué es el bromato de potasio?
Es un químico utilizado como aditivo, leudante. Se usa desde 1914, se lo incorpora a la harina y con la temperatura del horneado el bromato de potasio se transforma en bromuro de potasio y así comienza a ser peligroso en la descomposición.
¿Por qué se lo usa?
Para hacer panes más grandes y más blancos pero con menor peso, porque el tamaño se logra con la formación de burbujas de gas que inflan la masa.
Cuando se lo usa en exceso produce una cáscara o costra en el pan y, la masa tiene apariencia esponjosa; si Ud. lo estruja en la mano, la costra se quiebra y la masa se reduce porque ese pan tenía aire.
El uso se debe a la incidencia del bromato de potasio sobre el precio total del pan que es de 0,5%, mientras que el uso de otros aditivos sube esta incidencia al 5%.

El bromato de potasio se lo usa no solo en el pan francés y mignon, sino también en el pan de Viena, facturas y pre-pizzas.
La organización mundial de la salud-OMS- y la FAO concluyeron que el bromato de potasio es un "genotóxico cancerígeno". El consumo de bromato de potasio puede provocar ademásintoxicaciones agudas. Son muy sensibles a estos efectos los niños.
De los consumidores no depende determinar si el pan contiene bromato, son las autoridades que tienen la obligación de controlar y sancionar a quienes poco le importa la salud de sus conciudadanos.

Si ong VIDA pudo hacer analizar estas muestras por qué Salud Pública Municipal no lo hace y dá a conocer los resultados. En ciudades entrerrianas se toman muestras sorpresivas en panes y harinas y el consumidor está protegido.
ong VIDA-asociación civil VIDA-
Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina.
fotos:
- muestras en el laboratorio
- análisis verificando la presencia de bromato de potasio
- nota enviada al intendente municipal
- hoja del Código Alimentario Argentino donde fija la prohibición del uso del bromato.
http://asociacioncivilvida.blogspot.com
asociacion_civil_vida@yahoo.com.ar
jueves, 19 de mayo de 2011
Videos: Arte y Anarquía
Video de una Fundación Libertaria española, del año 1989, con un resumen vertiginoso de imágenes y reflexiones políticas en torno al espíritu humano, la belleza y la conquista de su libertad.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Las Culturas Indígenas y la de "Occidente"
Los qom y la (nueva) decadencia de Occidente
Por Eduardo Grüner *
1 ¿Cuántas historias hay en la Historia? Desde 1492, una sola: se ha naturalizado que la Historia –y ni siquiera toda ella, sino la de las clases dominantes– de la humanidad es la historia de una pequeñísima porción de ella (véase cuánta superficie ocupa Europa en el mapamundi), y la de una concepción, o una “filosofía”, de la historia, que es muy, pero muy reciente (no más de 500 años: para la historia total de la humanidad, como decir hace cinco minutos). Con una típica operación de fetichismo ideológico, esa pequeña parte se ha transformado en el sentido común del todo. En nuestras escuelas secundarias, por ejemplo, se sigue enseñando la “Edad Media” como uno de los grandes períodos de la Historia: los grandes terratenientes y la servidumbre de la gleba, los conflictos de la aristocracia feudal con la monarquía centralizadora, los de esta última con el papado, las cruzadas y las guerras de religión, etcétera. Todas cosas, evidentemente, que no pueden faltar en la formación de un adolescente. Ahora bien: ¿qué diantres puede querer decir todo esto para los bantú del Africa subsahariana, para los chipaya del altiplano boliviano, para los tunguses de la estepa siberiana? Es decir –si continuáramos la lista de todas las sociedades y culturas históricas que no han atravesado aquellos procesos–, de algo así como el 90 por ciento de la humanidad (incluyendo a una buena parte de Europa, especialmente oriental, cuyo “feudalismo” fue radicalmente distinto del de Inglaterra o Francia). En fin, que una pequeñísima porción de esa humanidad, como decíamos, ha logrado construir la “evidencia” de que su historia es la Historia sin más. Esto solía tener un nombre prestigioso, más o menos acuñado por Gramsci: “Hegemonía cultural”. Semejante hegemonía –que afecta nada menos que a toda nuestra mismísima idea de la historia en su conjunto– sólo pudo imponerse gracias a la conquista y la colonización multisecular, que “redondeó” al mundo “bajo la mirada de Occidente” (para citar un famoso título de Joseph Conrad). A esta altura, ya no hace falta seguir argumentando el carácter genocida de esa (bien llamada) “empresa”: un genocidio “objetivo” que es el más gigantesco que haya conocido la historia humana, causando el desastre no sólo de un continente, sino de dos, ya que tal “empresa” incluyó asimismo la catástrofe demográfica de buena parte de Africa mediante la esclavitud. Pero quizá sí sea necesario seguir argumentando las diversas formas en que ello implicó también un no menos gigantesco etnocidio o “culturicidio”. También fueron “colonizadas”, y en muchos casos directamente “desaparecidas”, las otras lógicas históricas, culturales, económicas, políticas, religiosas, artísticas o poéticas que esa diversidad casi infinita de sociedades representaban. Esa primera “globalización” empobreció la variedad civilizatoria con su unificación forzada bajo la lógica hegemónica y bajo el tiempo “homogéneo y vacío” (diría Walter Benjamin) de la expansión mundializada del capital. Como afirma, si bien refiriéndose a la destrucción del politeísmo, Sergio Bergallo, en un notable libro titulado La destrucción de los dioses: “Milenios de sabiduría, de caminos abiertos para el género humano, fueron literalmente sepultados”.
2 Entre esos “caminos abiertos” ahora sepultados estaba, por supuesto, el de los qom/tobas, así como el de cientos y cientos de esos pueblos que, en efecto, estaban ab origem (en el comienzo). Allí había, por ejemplo, mitologías y cosmogonías que no por no responder al logos hoy totalmente tecnificado de la ciencia moderna dejaban de bucear en el sentido de un universo enigmático. Pero también había –porque para ellos formaba parte de una totalidad compleja y diversa pero integral– formas de producción, de cooperación social, de organización política y económica sustantivamente democráticas que incluían un profundo respeto por la tierra y la naturaleza, y que eran desde ya estructuralmente incompatibles con el avance del capital agrario transnacionalizado, de la invasión sojera, de la minería contaminante, de la especulación territorial y financiera global. Tenían que ser sepultadas, y lo fueron. Se perdió así un “modelo”, entre tantos otros posibles, radicalmente alternativo a “lo que hay”. Un modelo que –como explicaba el heterodoxo antropólogo francés Pierre Clastres– no es el de una sociedad sin política, sino el de una sociedad contra la política entendida como el gerenciamiento represivo de los negocios de las clases dominantes; no una sociedad sin “excedente de producción”, sino contra el excedente de producción que implica la mercantilización de todo lo existente y el consumismo desenfrenado. Que se nos entienda bien. No se trata de hacer demagogia romántica, de alucinar un retorno a algún paraíso del “buen salvaje” (que bien puede ser la versión “progre” del etnocentrismo colonial). Pero sí de entender, mediante el “caso” qom, tomándolo como “analizador”, que en nuestro planeta puede haber otras cosas que el “modelo” capitalista/neodesarrollista, que podrá tener algunas ventajas respecto del neoliberalismo conservador más (él sí) “salvaje”, pero que no por eso deja de pertenecer a la misma lógica de destrucción de lo que no se someta a ella. Las comunidades qom –así como tantas otras, insistimos– han perdido la mayor parte de sus tierras, han sido dispersadas, “desterritorializadas” (como gustan decir los “pensadores” posmodernos, creyendo que eso es siempre algo bueno; y quizá lo sea... en París), sus miembros se han visto obligados a “ingresar” al mercado de superexplotación de la fuerza de trabajo. Por la puerta más chica, claro: en general, pasando a formar parte de la ocupación “informal” (una palabra repugnante por su frivolidad: como si se dijera que se visten “informalmente”), es decir fuera del mundo, que todavía está rayana en cerca del 40 por ciento de la fuerza de trabajo. Eso, en el mejor de los casos; en el peor, condenados al hambre, la miseria, la desesperación dentro del (in)mundo. Y, como se ha visto en los últimos meses, al asesinato sumario. Caídos en lo peor de todos los infiernos: tras el despojo, el racismo, y tras este desclasamiento, aún antes de haber entrado a su nueva “clase”, y finalmente la liquidación física. El punto de cruce perfecto entre la “historia” de medio milenio de genocidio y la “modernidad” de la explotación clasista más actual. Lo de los qom no es una anécdota o un conflicto coyuntural: es un símbolo universal.
3 En este diario, en los últimos días, se publicaron dos muy atendibles artículos sobre el problema qom, a cargo de Washington Uranga y de Mempo Giardinelli. Son atendibles, entre otras razones, porque sus autores se declaran simpatizantes, en muchos aspectos, del actual gobierno argentino. Sin embargo, no retroceden ante el imperativo de una dura crítica a las máximas autoridades de ese gobierno por su silencio ante las justísimas demandas qom. Es un rasgo de encomiable consecuencia, o, como se decía en otras épocas, de coraje cívico. Demuestra que un intelectual puede y debe ir más allá de sus adhesiones inmediatas cuando hay que poner el dedo en una llaga dolorosa. Pero me permito, muy humildemente, proponer que hundamos el dedo a fondo. Hasta el codo. Y me temo que entonces tendríamos que decir algo bien antipático y aguafiestas: con cualquier variante del actual “modelo” de acumulación capitalista mundial –y nuestro país sigue estando, con sus peculiaridades, allí, ¿o no?–, el problema qom no tiene solución de fondo posible. Se puede, y se debe, pelear para que las autoridades nacionales los reciban, los escuchen, les den, sí, la razón que ya tienen, les devuelvan sus tierras, lo que fuera. Tal vez, incluso, todo eso se consiga –aunque habrá que luchar muchísimo–. Pero en algún momento nos encontraremos con un paredón infranqueable: en lo inmediato, será con el sistema de alianzas políticas y económicas que esas autoridades no parecen muy dispuestas a romper, incluyendo a alguna gobernación que es por lo menos políticamente responsable de los despojos y las muertes; en lo más mediato, con aquel “modelo” de acumulación que lleva inscriptos constitutivamente estos agujeros negros (el de los qom es sólo uno) que está “por naturaleza” incapacitado para clausurar. La “mancha” qom sobre la 9 de Julio es un corte a los entusiasmos desmesurados y acríticos. Es así. Habrá que hacerse cargo, y extraer las consecuencias que cada cual crea pertinentes.
4 En todo caso, hay una de esas consecuencias que ya no se puede ocultar más: el Occidente capitalista del cual seguimos, con los matices que se quieran, formando parte –no se ha escuchado todavía que el “modelo” contemple la alternativa de lo que Samir Amin llamaba la “desconexión”– está entrando en estado de crisis terminal, como se puede leer todos los días en las noticias europeas o norteamericanas. El colapso económico –que aceleradamente, también todos los días, precipita en la pobreza a las masas más desprotegidas de los imperios– se combina siniestramente con la exacerbación del racismo, frecuentemente homicida, contra la inmigración proveniente de aquellas otras “historias” que esos imperios fagocitaron. Ellos tienen sus propios qom. Mientras tanto, las cosas realmente interesantes, la posibilidad de nuevos “caminos abiertos”, también se está gestando en ese “afuera” de las otras historias, aun con todas sus contradicciones, incertidumbres, brumosidades: en las rebeliones del mundo árabe (que también son, o pueden devenir, rebeliones contra ese Occidente capitalista que durante décadas sostuvo a los déspotas sobre sus barriles de petróleo), o en los esfuerzos latinoamericanos –ante todo de los pueblos, más que de los gobiernos– por interrogar críticamente todo lo que en las últimas décadas parecía no tener vuelta, y por recuperar la multiplicidad de sus historias plurales. Tal vez el camino, alguna vez “abierto”, del Occidente único amo de la Historia haya empezado también a sepultarse, esta vez por sus propias manos. Ojalá –porque no es cuestión de celebrar ningún desastre de manera unilateral e irresponsable– que de ese hundimiento podamos rescatar los caminos que siempre permanecerán abiertos si sabemos recorrerlos a nuestra propia manera: los de Homero, Shakespeare, Miguel Angel o Beethoven, por decir algo. Y de los qom.
* Sociólogo, profesor de Teoría Política (UBA).
Ilustración: óleo de Miguel Camargo
Fuente de la nota: http://tinyurl.com/639r43z
martes, 17 de mayo de 2011
Hidroaysén: la Indignación Nacional Chilena
Rechazo ciudadano a HidroAysén
Punto Final
Excluyendo la participación ciudadana, vulnerando la institucionalidad ambiental, y con fuerte lobby ejercido a nivel de la administración y de los servicios regionales, el gobierno de Sebastián Piñera aprobó el megaproyecto HidroAysén, de Endesa Chile (filial de Enersis) y Colbún (Grupo Matte) , que pretende inyectar 2.750 MW al Sistema Interconectado Central (SIC) con cinco centrales en los ríos Baker y Pascua, y una inversión de aproximadamente 7.500 millones de dólares, considerando la línea de transmisión.Pero la lucha por detener el megaproyecto transnacional no termina aquí. Por el contrario, comienza una etapa de “judicialización” del proceso y el debate por otro aspecto que, sin duda, sumará mayor nivel de rechazo ciudadano: el trazado de la línea de transmisión de 2.270 kilómetros, que significaría 23.000 hectáreas de vulneración y deforestación. Cuatro veces más que los territorios que serán inundados por las represas.
Para Patricio Rodrigo, secretario del Consejo de Defensa de la Patagonia (CDP), “la aprobación ambiental del proyecto es un mero trámite administrativo. Estamos convencidos que la central HidroAysén no va a lograr concretarse en Chile. Queda pendiente someter a evaluación ambiental la línea de transmisión energética más larga del mundo, que producirá grave impacto en muchos terrenos privados. La empresa tendrá que al menos indemnizar a tres mil propietarios que se verán afectados por la instalación de gigantescas torres de alta tensión”.
Desde Coyhaique, Patricio Segura, del Movimiento Aysén Reserva de Vida, opinó que “la aprobación ambiental del proyecto es sólo una escena de una farsa que se montó por parte del gobierno. Se requiere hacer creer a la ciudadanía que se podía confiar en la institucionalidad ambiental, y lo que hicieron fue vulnerarla presionando a los servicios públicos y cambiando informes técnicos a favor de la aprobación del proyecto. El 21 de mayo la ciudadanía saldrá a las calles a pedirle cuentas al presidente Piñera, porque no puede entregar la Patagonia a empresas transnacionales mientras las comunidades no tienen acceso al recurso agua”.
En opinión del cientista político y abogado Santiago Escobar, el costo político que deberá enfrentar el gobierno será de poco impacto, “si se considera que la conciencia ambiental del país es aún baja, y que lo actuado por el gobierno y la empresa se encubre con ‘ideología del crecimiento’ y ‘la energía que el país necesita’. En este aspecto, el de Sebastián Piñera es el quinto gobierno de la Concertación. Toda la política ambiental, desde Aylwin hasta ahora, ha estado supeditada al crecimiento económico, basado en costos ocultos que se traspasan a la sociedad o al Estado”.
Conflicto de interés
y “lobby”
Antes de la votación del lunes 9 de mayo, la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de Aysén se vio envuelta en una serie de denuncias por conflicto de intereses, por lo que se inhabilitaron los seremis de Vivienda, Minería, Economía y Medioambiente. A lo que se sumó la abrupta renuncia del director del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Aysén, Eduardo Lagos Reyes .
Uno de los cuestionamientos más serios a nivel regional se dirigió a Nicolás Terrazas, seremi de Vivienda, porque su hermano Pablo, jefe de gabinete del subsecretario de Desarrollo Regional, Miguel Flores, posee terrenos que podrían ser inundados con el proyecto eléctrico y por los que recibiría, eventualmente, una indemnización millonaria. Además, su padre asesoró a la Agrupación Gremial Río Baker, organización que ha negociado con la compañía HidroAysén sus terrenos. También su repartición está involucrada en la manipulación de informes para conseguir la aprobación del proyecto eléctrico.
Asimismo, la Conaf, el Servicio Nacional de Geología y Minería, y la seremi de Planificación están siendo investigados por los tribunales, bajo el delito de “falsificación ideológica de documento público y prevaricación administrativa”, informó el abogado Marcelo Castillo.
Pero la discusión sobre conflictos de interés no se ha dado sólo a nivel regional. La ministra de Medioambiente, María Ignacia Benítez, se desempeñó -hasta antes de asumir tal función- como profesional de Gestión Ambiental Consultores, liderando los equipos de varios estudios de impacto ambiental de proyectos energéticos, incluso de Endesa. Otro caso que complica a La Moneda es el vínculo que tiene el cuñado del presidente Piñera, Eduardo Morel, con HidroAysén. Ahí ocupa el cargo de director suplente desde hace tres años. Además, es gerente de la División Ingeniería y Proyectos de Colbún. El cuñado de Piñera es asesor del Grupo Matte hace más de 25 años. A esto se suma que hace dos semanas, Endesa, una de las empresas socias de la iniciativa energética, donó un millón de euros a la Fundación Integra, dirigida por Cecilia Morel de Piñera.
E l Plan Aysén, que lanzó Sebastián Piñera el 11 de abril en Cochrane y que es el programa de gobierno regional para 2010-2014, contempla una glosa por 1.505 millones de dólares en energía que correspondería a los proyectos HidroAysén y Energía Austral. Es la política de los hechos consumados a espaldas de la voluntad ciudadana que se repite en estas inversiones. Y el lobby ha sido descarado. Hace un año, Enersis, brazo inversor de Endesa España en Latinoamérica , realizó una donación por 10 millones de dólares mediante la entrega de un enorme cheque simbólico en La Moneda al Fondo Nacional de Reconstrucción, en presencia de las más altas autoridades del país.
Tráfico de influencias
y cohecho ambiental
En ese sentido, el cientista político Santiago Escobar asegura que “así ha sido en todos los proyectos. En todo caso, en el tema medioambiental ha sido peor que en otros sectores. Ello por la existencia de una puerta giratoria para técnicos en altos puestos del Estado que luego pasan a ser ejecutivos ambientales en empresas, o empresarios de consultoría ambiental. En el campo ambiental ha habido un tráfico de influencias tal, que si se hiciera una auditoría de procedimientos desde los años 90 hasta 2010, sería un escándalo conocer la cantidad de nombres que se repiten y se entrecruzan como en una telaraña”.
Uno de ellos es Daniel Fernández Koprich, quien antes de ocupar el puesto de vicepresidente ejecutivo de HidroAysén, fue gerente general de Enap, presidente del Metro y director ejecutivo de TVN durante los gobiernos de la Concertación. Hoy parlamentarios y organizaciones del medioambiente piden su expulsión del Partido por la Democracia (PPD). Hipólito Medina, de Ecosistema Aysén, asegura que “a pocos días de tomar el control del estudio y su tramitación, Daniel Fernández diseñó una estrategia comunicacional atroz, mal llamada ‘responsabilidad social empresarial’, que no es más que comprar la conciencia de las comunidades a través de becas, proyectos de bajo monto de dinero y todo tipo de facilidades con tal que los ciudadanos acepten el proyecto. También a nivel regional se intervino todo tipo de organizaciones sociales, provocando divisiones en las localidades, algo idéntico a las prácticas desarrolladas en el otro polémico proyecto aprobado y ejecutado en el Alto Bío Bío”.
El megaproyecto de Endesa y Colbún vulnera el derecho constitucional a la igualdad de trato en materia económica, ya que generaría una pérdida anual de más de cuatro mil empleos en el sector turismo e impediría el riego de más de cinco mil hectáreas de la cuenca del río Baker, afectando el desarrollo de la agricultura y la ganadería de la zona.
Monopolio eléctrico
Hernán Sandoval, presidente de Chile Ambiente, afirma que “desde el comienzo sabíamos que sería una lucha larga, porque las empresas involucradas tienen todo el poder económico, y además la institucionalidad ambiental no permite rechazar los proyectos, sino sólo agregarles compensaciones y mitigaciones. Pero estamos optimistas: cada vez hay más apoyos para detener la destrucción ambiental en la Patagonia y la excesiva concentración del poder económico y el monopolio en la generación de energía que representa HidroAysén”.
En efecto, el megaproyecto perpetúa un modelo monopólico de producción de energía. Entre Endesa y Colbún -los socios del proyecto- controlan más del 75% de la energía del Sistema Interconectado Central (SIC), que abastece al 80% de los chilenos. De construirse el proyecto, controlarían más del 90%. Además, se consolidaría el monopolio del agua en Aysén, al concentrar el 100% de los derechos sobre los ríos Pascua y Baker, sin resguardar adecuadamente a los otros usuarios. El monopolio del agua en Aysén esta en manos de HidroAysén de forma totalmente ilegal. “En el último trimestre de la dictadura militar, se cedieron los derechos de todo Aysén a espaldas de la comunidad aysenina, y del país, a Endesa España, que es controlada actualmente por la italiana Enel, propietaria del 80% de los derechos de agua no consuntivos de Chile”.
Así lo señala Andrés Gillmore, secretario y vocero de la Corporación Costa Carrera, quien agrega que “hoy la cuenca del río Baker es una ‘cuenca seca’ para los ayseninos y para todos los chilenos y está en manos de Endesa-Enel y del Grupo Colbún-Matte”. La cuenca del Baker en la región de Aysén es la cuenca más grande de Chile; en ella se encuentra el segundo lago más grande de Latinoamérica, el General Carrera, y la segunda reserva de agua dulce del planeta: Campos de Hielo Norte.
Campaña del terror: “Chile quedará a oscuras”
Pero la opinión pública no se ha dejado amedrentar por la multimillonaria campaña publicitaria, que además, con enormes recursos, intenta neutralizar a los medios de comunicación. Emprendida por Enel y Endesa, se asegura que sin HidroAysén, Chile quedaría sin energía eléctrica. El rechazo ciudadano al megaproyecto llegó a un 61,1 por ciento, según la encuesta Ipsos: el más amplio de los últimos años. “El proyecto de HidroAysén es innecesario, al igual que las centrales nucleares y la mayor parte de las plantas termoeléctricas a carbón; y por cierto, no son para entregarle energía eléctrica a los chilenos. Podría ser para la expansión transnacional minera en las regiones de Atacama, Coquimbo y de la cordillera de la Región de Valparaíso. Y claro, para mantener el oligopolio y las tremendas utilidades que les da aplicar las tarifas de electricidad más caras de América”, advierte el director del Comité Nacional Pro Defensa de la Fauna y Flora de Aysén, Peter Harmann.
Según Roberto Román, ingeniero civil de la Universidad de Chile y vicepresidente de Internacional Solar Energy Society, “desde el año 2000 en adelante impera una tendencia decreciente de demanda energética, incluso con las proyecciones oficiales de crecimiento de la demanda de un 5,8 por ciento anual. Con el ingreso de las energías renovables no convencionales más la energía eléctrica, serían innecesarias la mitad de las plantas térmicas a carbón ya aprobadas y el proyecto HidroAysén”.
Román asegura que “la aprobación del proyecto de HidroAysén no responde a una necesidad del país. Obedece a presiones indebidas con un lobby enorme, por los intereses en juego. Con su aprobación pierde el país, al tratarse de megaproyectos en que el costo lo asume la ciudadanía, y el beneficio se lo llevan unos pocos”.
El Estado chileno está creando un pasivo ambiental enorme para el país. Los daños irreversibles que provocaría la instalación de la central HidroAysén no han sido evaluados en las mediciones. El proyecto afectaría gravemente 24 áreas protegidas, como el Parque Nacional Laguna San Rafael, tres zonas de interés turístico y 26 humedales.
La ciudadanía informada queda con la sensación que en el país las normas no valen nada y que el principio “las instituciones deben funcionar”, es simple demagogia.
(Publicado en “Punto Final” edición Nº 733, 13 de mayo, 2011)
punto@tutopia.com
www.puntofinal.cl
www.pf-memoriahistorica.org
Ilustración: paisaje de Darío Contreras
Nota tomada de http://www.rebelion.org/noticia.php?id=128519
Para Patricio Rodrigo, secretario del Consejo de Defensa de la Patagonia (CDP), “la aprobación ambiental del proyecto es un mero trámite administrativo. Estamos convencidos que la central HidroAysén no va a lograr concretarse en Chile. Queda pendiente someter a evaluación ambiental la línea de transmisión energética más larga del mundo, que producirá grave impacto en muchos terrenos privados. La empresa tendrá que al menos indemnizar a tres mil propietarios que se verán afectados por la instalación de gigantescas torres de alta tensión”.
Desde Coyhaique, Patricio Segura, del Movimiento Aysén Reserva de Vida, opinó que “la aprobación ambiental del proyecto es sólo una escena de una farsa que se montó por parte del gobierno. Se requiere hacer creer a la ciudadanía que se podía confiar en la institucionalidad ambiental, y lo que hicieron fue vulnerarla presionando a los servicios públicos y cambiando informes técnicos a favor de la aprobación del proyecto. El 21 de mayo la ciudadanía saldrá a las calles a pedirle cuentas al presidente Piñera, porque no puede entregar la Patagonia a empresas transnacionales mientras las comunidades no tienen acceso al recurso agua”.
En opinión del cientista político y abogado Santiago Escobar, el costo político que deberá enfrentar el gobierno será de poco impacto, “si se considera que la conciencia ambiental del país es aún baja, y que lo actuado por el gobierno y la empresa se encubre con ‘ideología del crecimiento’ y ‘la energía que el país necesita’. En este aspecto, el de Sebastián Piñera es el quinto gobierno de la Concertación. Toda la política ambiental, desde Aylwin hasta ahora, ha estado supeditada al crecimiento económico, basado en costos ocultos que se traspasan a la sociedad o al Estado”.
Conflicto de interés
y “lobby”
Antes de la votación del lunes 9 de mayo, la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de Aysén se vio envuelta en una serie de denuncias por conflicto de intereses, por lo que se inhabilitaron los seremis de Vivienda, Minería, Economía y Medioambiente. A lo que se sumó la abrupta renuncia del director del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Aysén, Eduardo Lagos Reyes .
Uno de los cuestionamientos más serios a nivel regional se dirigió a Nicolás Terrazas, seremi de Vivienda, porque su hermano Pablo, jefe de gabinete del subsecretario de Desarrollo Regional, Miguel Flores, posee terrenos que podrían ser inundados con el proyecto eléctrico y por los que recibiría, eventualmente, una indemnización millonaria. Además, su padre asesoró a la Agrupación Gremial Río Baker, organización que ha negociado con la compañía HidroAysén sus terrenos. También su repartición está involucrada en la manipulación de informes para conseguir la aprobación del proyecto eléctrico.
Asimismo, la Conaf, el Servicio Nacional de Geología y Minería, y la seremi de Planificación están siendo investigados por los tribunales, bajo el delito de “falsificación ideológica de documento público y prevaricación administrativa”, informó el abogado Marcelo Castillo.
Pero la discusión sobre conflictos de interés no se ha dado sólo a nivel regional. La ministra de Medioambiente, María Ignacia Benítez, se desempeñó -hasta antes de asumir tal función- como profesional de Gestión Ambiental Consultores, liderando los equipos de varios estudios de impacto ambiental de proyectos energéticos, incluso de Endesa. Otro caso que complica a La Moneda es el vínculo que tiene el cuñado del presidente Piñera, Eduardo Morel, con HidroAysén. Ahí ocupa el cargo de director suplente desde hace tres años. Además, es gerente de la División Ingeniería y Proyectos de Colbún. El cuñado de Piñera es asesor del Grupo Matte hace más de 25 años. A esto se suma que hace dos semanas, Endesa, una de las empresas socias de la iniciativa energética, donó un millón de euros a la Fundación Integra, dirigida por Cecilia Morel de Piñera.
E l Plan Aysén, que lanzó Sebastián Piñera el 11 de abril en Cochrane y que es el programa de gobierno regional para 2010-2014, contempla una glosa por 1.505 millones de dólares en energía que correspondería a los proyectos HidroAysén y Energía Austral. Es la política de los hechos consumados a espaldas de la voluntad ciudadana que se repite en estas inversiones. Y el lobby ha sido descarado. Hace un año, Enersis, brazo inversor de Endesa España en Latinoamérica , realizó una donación por 10 millones de dólares mediante la entrega de un enorme cheque simbólico en La Moneda al Fondo Nacional de Reconstrucción, en presencia de las más altas autoridades del país.
Tráfico de influencias
y cohecho ambiental
En ese sentido, el cientista político Santiago Escobar asegura que “así ha sido en todos los proyectos. En todo caso, en el tema medioambiental ha sido peor que en otros sectores. Ello por la existencia de una puerta giratoria para técnicos en altos puestos del Estado que luego pasan a ser ejecutivos ambientales en empresas, o empresarios de consultoría ambiental. En el campo ambiental ha habido un tráfico de influencias tal, que si se hiciera una auditoría de procedimientos desde los años 90 hasta 2010, sería un escándalo conocer la cantidad de nombres que se repiten y se entrecruzan como en una telaraña”.
Uno de ellos es Daniel Fernández Koprich, quien antes de ocupar el puesto de vicepresidente ejecutivo de HidroAysén, fue gerente general de Enap, presidente del Metro y director ejecutivo de TVN durante los gobiernos de la Concertación. Hoy parlamentarios y organizaciones del medioambiente piden su expulsión del Partido por la Democracia (PPD). Hipólito Medina, de Ecosistema Aysén, asegura que “a pocos días de tomar el control del estudio y su tramitación, Daniel Fernández diseñó una estrategia comunicacional atroz, mal llamada ‘responsabilidad social empresarial’, que no es más que comprar la conciencia de las comunidades a través de becas, proyectos de bajo monto de dinero y todo tipo de facilidades con tal que los ciudadanos acepten el proyecto. También a nivel regional se intervino todo tipo de organizaciones sociales, provocando divisiones en las localidades, algo idéntico a las prácticas desarrolladas en el otro polémico proyecto aprobado y ejecutado en el Alto Bío Bío”.
El megaproyecto de Endesa y Colbún vulnera el derecho constitucional a la igualdad de trato en materia económica, ya que generaría una pérdida anual de más de cuatro mil empleos en el sector turismo e impediría el riego de más de cinco mil hectáreas de la cuenca del río Baker, afectando el desarrollo de la agricultura y la ganadería de la zona.
Monopolio eléctrico
Hernán Sandoval, presidente de Chile Ambiente, afirma que “desde el comienzo sabíamos que sería una lucha larga, porque las empresas involucradas tienen todo el poder económico, y además la institucionalidad ambiental no permite rechazar los proyectos, sino sólo agregarles compensaciones y mitigaciones. Pero estamos optimistas: cada vez hay más apoyos para detener la destrucción ambiental en la Patagonia y la excesiva concentración del poder económico y el monopolio en la generación de energía que representa HidroAysén”.
En efecto, el megaproyecto perpetúa un modelo monopólico de producción de energía. Entre Endesa y Colbún -los socios del proyecto- controlan más del 75% de la energía del Sistema Interconectado Central (SIC), que abastece al 80% de los chilenos. De construirse el proyecto, controlarían más del 90%. Además, se consolidaría el monopolio del agua en Aysén, al concentrar el 100% de los derechos sobre los ríos Pascua y Baker, sin resguardar adecuadamente a los otros usuarios. El monopolio del agua en Aysén esta en manos de HidroAysén de forma totalmente ilegal. “En el último trimestre de la dictadura militar, se cedieron los derechos de todo Aysén a espaldas de la comunidad aysenina, y del país, a Endesa España, que es controlada actualmente por la italiana Enel, propietaria del 80% de los derechos de agua no consuntivos de Chile”.
Así lo señala Andrés Gillmore, secretario y vocero de la Corporación Costa Carrera, quien agrega que “hoy la cuenca del río Baker es una ‘cuenca seca’ para los ayseninos y para todos los chilenos y está en manos de Endesa-Enel y del Grupo Colbún-Matte”. La cuenca del Baker en la región de Aysén es la cuenca más grande de Chile; en ella se encuentra el segundo lago más grande de Latinoamérica, el General Carrera, y la segunda reserva de agua dulce del planeta: Campos de Hielo Norte.
Campaña del terror: “Chile quedará a oscuras”
Pero la opinión pública no se ha dejado amedrentar por la multimillonaria campaña publicitaria, que además, con enormes recursos, intenta neutralizar a los medios de comunicación. Emprendida por Enel y Endesa, se asegura que sin HidroAysén, Chile quedaría sin energía eléctrica. El rechazo ciudadano al megaproyecto llegó a un 61,1 por ciento, según la encuesta Ipsos: el más amplio de los últimos años. “El proyecto de HidroAysén es innecesario, al igual que las centrales nucleares y la mayor parte de las plantas termoeléctricas a carbón; y por cierto, no son para entregarle energía eléctrica a los chilenos. Podría ser para la expansión transnacional minera en las regiones de Atacama, Coquimbo y de la cordillera de la Región de Valparaíso. Y claro, para mantener el oligopolio y las tremendas utilidades que les da aplicar las tarifas de electricidad más caras de América”, advierte el director del Comité Nacional Pro Defensa de la Fauna y Flora de Aysén, Peter Harmann.
Según Roberto Román, ingeniero civil de la Universidad de Chile y vicepresidente de Internacional Solar Energy Society, “desde el año 2000 en adelante impera una tendencia decreciente de demanda energética, incluso con las proyecciones oficiales de crecimiento de la demanda de un 5,8 por ciento anual. Con el ingreso de las energías renovables no convencionales más la energía eléctrica, serían innecesarias la mitad de las plantas térmicas a carbón ya aprobadas y el proyecto HidroAysén”.
Román asegura que “la aprobación del proyecto de HidroAysén no responde a una necesidad del país. Obedece a presiones indebidas con un lobby enorme, por los intereses en juego. Con su aprobación pierde el país, al tratarse de megaproyectos en que el costo lo asume la ciudadanía, y el beneficio se lo llevan unos pocos”.
El Estado chileno está creando un pasivo ambiental enorme para el país. Los daños irreversibles que provocaría la instalación de la central HidroAysén no han sido evaluados en las mediciones. El proyecto afectaría gravemente 24 áreas protegidas, como el Parque Nacional Laguna San Rafael, tres zonas de interés turístico y 26 humedales.
La ciudadanía informada queda con la sensación que en el país las normas no valen nada y que el principio “las instituciones deben funcionar”, es simple demagogia.
(Publicado en “Punto Final” edición Nº 733, 13 de mayo, 2011)
punto@tutopia.com
www.puntofinal.cl
www.pf-memoriahistorica.org
Ilustración: paisaje de Darío Contreras
Nota tomada de http://www.rebelion.org/noticia.php?id=128519
Video de la Manifestación contra Hidroaysén
martes, 10 de mayo de 2011
Vicent Boix: 8 Mitos Sobre la Crisis Alimentaria Actual
"El hambre es un problema político", dice Boix que dice De Schutter. Y en verdad Boix encabeza el titulo de su nota diciendo "Con el mercado hemos topado, amigo Sancho"; así que atentos a la presentación de la nota aparecida en Rebelión se puede entender que, habiendo perros que ladran, o por lo mismo no muerden, o acaso si anuncian que hay jinetes cabalgando. Como quiera que sea es mejor empezar a leer la nota y esperar una mejor apreciación en el renglón siguiente:
Con el mercado hemos topado, amigo Sancho
Ocho mitos sobre la crisis alimentaria actual
Antecedentes
Un accidente nuclear, unos bombardeos de la OTAN y un Bin Laden después, y sigue subiendo el número de hambrientos. De hecho, desde el verano pasado los precios de los alimentos no han dejado de crecer hasta alcanzar valores récord en 2011. El punto de ignición se originó con la disminución de las cosechas de cereales en algunos países exportadores, que se transformó en una reducción de la oferta que espoleó el incremento de los precios. Para garantizar su propio abastecimiento y poder defenderse del aumento, estas naciones limitaron sus exportaciones lo que constriñó más aún la oferta generando más tensión y alzas en el mercado, a la vez que el caos se iba expandiendo a otros alimentos.
Los primeros balances sociales consecuencia del terremoto de precios de los alimentos los dio a conocer el Banco Mundial a mediados de febrero, anunciando que durante este año el número de hambrientos podría crecer en 75 millones hasta oscilar los 1000 millones, a la vez que aumentaría en 44 millones el número de pobres extremos.i
De esta forma se arriesga gravemente el primero de los Objetivos del Milenio, que se compromete a reducir a la mitad el porcentaje de personas hambrientas. El presente y el futuro no invitan al optimismo. Datos del “Índice para los Precios de los Alimentos”, que calcula la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), muestran que durante el mes de febrero se alcanzó el record en los precios, aparte de constituir el octavo mes seguido con una tendencia claramente alcista.ii Los últimos índices de marzo y abril mantienen la dinámica y perpetúan esta agónica situación, porque a pesar de la ligera reducción en los precios, éstos siguen un 36% más inflados respecto a los valores de hace un año.iii
Dos lógicas opuestas para diagnosticar un mismo problema
A efectos de este artículo, la cadena comercial alimentaria se podría dividir en tres eslabones. El primero lo componen los países exportadores; que comercian sus cosechas en el mercado internacional que es el segundo eslabón; para que puedan ser adquiridos por las naciones importadoras que conformarían el tercero.
Una vez hecho este matiz decir que la primera de las lógicas se denominará “humana”, porque antepone el estómago de las personas que debería prevalecer a cualquier otra premisa. La segunda es la “lógica del mercado” y es la que imponen con calzador los poderosos y sus políticos. Para ésta el centro del universo es el mercado, que debe ser totalmente libre de ataduras y obstáculos porque se basa en el principio metafísico de que el mercado es capaz de autorregularse, o como se dice metafóricamente, existe una especie de mano invisible que repartirá el pastel de forma justa y equitativa.
Para la “lógica humana” -defendida por el que escribe- el problema de la crisis de los precios tiene su origen en “manos visibles” del mercado cuyas operaciones bursátiles, sin ser armadas, son socialmente más criminales que las bombas del cadáver Bin Laden; por tanto, las soluciones deben encaminarse a frenar los abusos de este mortífero segundo eslabón de la cadena. Para la otra lógica, el mercado es un ente intocable que por dogma de fe debe ser libre a cualquier precio. Los idealistas creen las propiedades sobrenaturales de su autorregulación filantrópica, mientras que para los pragmáticos el mercado es una manera de forrarse y por eso no quieren regulación, salvo cuando les interesa para lucrarse más si cabe. Bajo la “lógica del mercado”, que es la que se ha impuesto, la causa del incremento de precios tiene su origen en los países exportadores e importadores (eslabones primero y tercero), es decir, en la humanidad misma.
Mito 1: Existe un desequilibro entre la oferta y la demanda de alimentos
O dicho de otra manera, el problema es que el primer eslabón de la cadena produce menos alimentos y el tercero consume más. Por el contrario, el papel del segundo eslabón (mercado) se ciñe a fijar inocente, salomónica y mecánicamente unos precios que en este caso son elevados porque la oferta de cereales es menor a la demanda.
Con datos de la FAO de este mes de mayo, para este ciclo 2010-2011 se prevé que el balance mundial entre la producción y el consumo de cereales arroje un déficit de 43,1 millones de toneladas. Pero las reservas, que oscilan los 483 millones, permiten hacer frente 11 veces al déficit estimado.ivDurante varios años en la última década fue peor la relación entre producción, consumo y reservas, pero nunca los precios ascendieron tanto como ahora o 2008. En 2003-2004 las reservas sólo cubrían 6 veces el déficit existente en aquel momento y los precios eran la mitad que ahora.v
La propia FAO, en septiembre de 2010 repartía optimismo a través de un comunicado de prensa en el que afirmaba que “no hay indicios de una crisis alimentaria mundial” y que “el suministro y la demanda mundial de cereales se presentan suficientemente equilibrados (…) La previsión para la producción mundial de cereales en 2010 se sitúa en 2 239 millones de toneladas, tan sólo un uno por ciento menor que el pasado año y la tercera mayor registrada hasta hoy.”vi
El discurso sereno, paradójicamente se tornó en dramático dos meses después coincidiendo con la edición del informe “Perspectivas Alimentarias”, en el que se informaba de los cereales que “unos déficit imprevistos de producción debidos a fenómenos meteorológicos influyeron negativamente en las perspectivas para el suministro mundial de cereales…”.vii Se cuantificaba la nueva cantidad de cereales en 2216 millones de toneladas, frente a los 2239 de septiembre.
Y es que de no haber indicios de crisis y de un equilibrio del suministro y la demanda, en unas pocas semanas se pasa al alarmismo por 23 millones de toneladas menos (el 1% de la producción mundial) pero ¿realmente puede este 1% provocar tal desbarajuste?
Porque en una resolución de febrero el Parlamente Europeo mantenía que “…en la actualidad el suministro total mundial de alimentos no es insuficiente (…) son más bien la inaccesibilidad de los mismos y sus elevados precios los factores que privan a muchas personas de la seguridad alimentaria.”viii Entonces, si la crisis no es de escasez sino que se origina por el alza de los precios que impide la accesibilidad a los alimentos, pero este ascenso no surge de un desequilibrio real por una menor oferta y una mayor demanda, y si además se suma que durante años la situación fue peor pero los precios se mantuvieron equilibrados, entonces, indudablemente, hay un factor independiente al primer y tercer eslabón que está distorsionando gravemente los precios, que se llama especulación, que está incrustado en el segundo eslabón (mercado) y que según la Eurocámara es el causante del 50% de los incrementos en los precios.
Para más información decir que hay dos tipos de especuladores. Los fondos de inversión, de pensiones, de cobertura, etc. que según el Observatori del Deute en la Globalització “…compran y venden contratos de futuros esperando sacar beneficios en cualquiera de las transacciones, independientemente de que estos contratos se materialicen.”ix Después están los intermediarios (destacando las transnacionales agroexportadoras como Cargill, Monsanto, etc.) que manejan grandes cantidades de productos como el cacao, cereales, etc. lo que les confiere influencia en la oferta de alimentos, no dudando en almacenar grandes cantidades para desabastecer el mercado y forzar una subida de precios. Estos intermediarios también especulan con contratos de futuros.
Bajo la “lógica humana” habría que actuar sobre estos elementos transgresores para evitar más hambrientos, pero bajo la todopoderosa e imperante “lógica del mercado” debe ser el mundo quién se amolde a sus reglas y concretamente los países del primer eslabón que deben disponer más alimentos en el mercado en busca de su bendita autorregulación, aunque esté infestado de especuladores, aunque caigan más famélicos y aunque en realidad hay alimentos suficientes.
Mito 2: Los chinos y los indios comen más y mejor
En este supuesto son dos países del tercer eslabón quienes han desquilibrado la balanza, aunque con cifras de la FAO de noviembre, el consumo humano de cereales estimado para este año crecerá un 7,10% respecto a 2005 y el consumo de cereales para piensos lo hará un 2,24%. En cuanto a la oferta, la producción mundial de cereales prevista para 2011 será un 8,10% superior a la de 2005. Por tanto, los incrementos en los consumos de cereales para humanos y piensos, porcentualmente serán armónicos y proporcionales al crecimiento de la producción, tomando como referencia datos de 2005 y 2011.
Para el ciclo 2010-2011, el volumen de cereales para consumo humano y para piensos rondará los 1820 millones de toneladas (demanda) cuando se prevé una producción global de 2216 millones de toneladas (oferta). Alimentando estómagos y animales de granja sobrarían 396 millones de toneladas. El verdadero desequilibrio en la demanda de cereales es producido por otros consumos alejados de los esófagos, fundamentalmente agrocombustibles. Para 2011 se estima que se desviarán 433 millones de toneladas para estos usos, que respecto a 2005 supone un aumento del 44%. Los 396 millones de toneladas sobrantes, no sólo desaparecen sino que se genera un déficit de 37 millones.x
Señalar los menús chinos e indios como posible causa de la crisis, aparte de ser tendencioso porque difícilmente pueda justificar el tenue desequilibrio en la demanda, tiene implícito dos mensajes subliminales hábilmente calibrados para confundir a la ciudadanía. Primero, mientras se acuse a los estómagos chinos e indios se librarán los especuladores y los coches europeos y norteamericanos. Segundo, con esta premisa, el sistema económico global basado en el libre mercado no sólo se deshace de cualquier responsabilidad por la crisis alimentaria, sino que se apunta el tanto de haber generado riqueza y progreso en países emergentes como China e India… que ahora comen mejor.
Mito 3: Los países exportadores e importadores han actuado irracionalmente
Se dice esto porque durante los primeros meses de la crisis, los primeros limitaron sus exportaciones y los segundos compraron grandes partidas de alimentos, ambos con el objetivo común y legítimo de poder garantizar el suministro de alimentos para sus poblaciones. Pues bien, para algunos organismos y expertos este comportamiento en el primer y tercer eslabón ha sido irracional, porque ha estrangulado más la ecuación entre la oferta y la demanda.
Es curioso que en la sociedad del supuesto comercio libre, los inversionistas -aprovechando esa “libertad”- especulen en el mercado con total impunidad sin que nadie diga o haga algo, mientras a ciertos estados se les critica y se les presiona cuando libremente compran y venden en el mismo mercado. Por ejemplo la FAO, en enero publicaba una nota de prensa en la que explicaba algunas de las actuaciones que realizó para frenar la escalada de precios durante los meses iniciales de la crisis en 2010. Se menciona en dicha nota que “La FAO entró en ese momento en contacto con los diferentes países exportadores, con la intención de evitar un fenómeno de contagio tras las restricciones a la exportación de trigo anunciadas por Rusia. Y lo consiguió, excepto en el caso de Ucrania, país en el que al menos logró retrasar la decisión durante varios meses.”xi
A los países importadores la FAO ha sugerido, a través del documento Guide for policy and programmatic actions at country level to address high food prices, que apliquen medidas económicas y comerciales regresivas para reducir el precio de los alimentos en sus territorios, como por ejemplo subvenciones directas, incentivos fiscales, reducción de impuestos como el IVA, reducción de los aranceles, etc. La FAO, además, ha organizado seminarios para dar a conocer estas sugerencias y considera esencial que los estados revisen sus opciones legislativas, supuestamente para incorporar estas medidas que, van encaminadas a que las opulentas ganancias de los inversores financieros sean costeadas por los estados soberanos, que verán reducidos sus ingresos arriesgando la financiación de sus programas sociales mientras incrementan su endeudamiento.xii
No ha sido posible localizar documento alguno en el que la FAO u otro organismo internacional hayan cabildeado a instituciones financieras para que frenaran la sangría especuladora.
Mito 4: Se trata de una crisis alimentaria mundial
Llegado este momento hay que indicar que la especulación en los mercados de futuros, por si misma no es la causa de la crisis. Dicho de otra manera, los países que se cultivan sus propios alimentos no tienen porque adquirirlos en el mercado. El problema lo tienen los países que han instaurado el modelo agroexportador que fomenta la siembra de cultivos para la exportación al supermercado global (sobre todo los exóticos y las materias primas) en detrimento de la producción nacional de unos alimentos que ahora obligadamente tienen que adquirir en el segundo eslabón.
Olivier De Schutter, relator de la ONU para el derecho a la alimentación, lo dejaba entrever en una reciente entrevista: “Los países africanos se han beneficiado de unas cosechas en 2010 relativamente buenas y no afrontan un riesgo inmediato (…) Los países que importan la mayor parte de la comida que necesitan son más vulnerables. Los menos desarrollados compran el 20% de sus alimentos, y su factura se ha multiplicado por cinco o seis desde los años 90. Esta dependencia de los mercados internacionales es muy peligrosa.”xiii
Ameritaría otro artículo explicar los mecanismos que han propiciado el abandono de la soberanía alimentaria, pero destacar que muchos organismos como el Banco Mundial presionaron y espolearon a naciones pobres para que apostaran por la agroexportación ahogando su propia agricultura campesina. También la desaparición de los aranceles bajo la “lógica del mercado”, facilitó que excedentes alimentarios subsidiados de Estados Unidos penetraran en países pobres, aniquilando la producción local lo que derivó en una dependencia de las importaciones. O casos como el de España, que en 2006 aprobó una reforma en la que reducía considerablemente su producción de azúcar (500.000 toneladas de cuota con un consumo de 1,3 millones de toneladas). El acatar la disminución en lugar de legislar en favor de una agricultura sostenible que garantice dicho suministro interno generando a la vez empleo y desarrollo rural, ha propiciado que España dependa de las importaciones y de los precios internaciones.xiv
A nivel general, la liberalización del mercado agrícola alejó a los estados de su función tradicional de legislar según los intereses de sus poblaciones, lo que ha provocado que la cadena alimentaria sea controlada por grandes empresas que exprimen al agricultor hasta su desaparición. Sin éste no hay cultivos y crece la dependencia hacia unas pocas transnacionales que manejan y especulan con el comercio agrícola.
Por tanto la crisis actual no se trata de un fenómeno coyuntural, sino que el escenario para la tragedia actual, durante décadas se fue preparando en muchos países a través de políticas liberales ortodoxas impuestas en algunos casos a través de chantajes y conflictos armados (recuerden si no, el paquete de medidas económicas que instauró el gobierno “amigo” de Irak tras la defenestración de Sadam Hussein).
Mito 5: Los agricultores salen ganando por el alza de los precios
Se cree que los elevados precios de los alimentos repercuten positivamente en los agricultores de países del primer eslabón, que se benefician de la situación y reciben mejores precios por sus cosechas. Pero esto no suele ser así, porque el principal problema que enfrenta la agricultura para la exportación es que las diferentes fases de la cadena agroalimentaria (semillas, insumos, intermediación, distribución, transformación, etc.) se concentran cada vez en menos manos. Esta situación de oligopolio da fuerza a estas “manos” que determinan las condiciones y en el caso de la intermediación y la distribución, son éstas las que establecen los precios de compra sin que la política ponga límite al abuso.
En España el saqueo se visualiza en el Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos, que calculan la coordinadora agraria COAG y las organizaciones de consumidores UCE y CEACCU. En el estudio último de abril de 2011, los cultivos, de media, multiplicaban un 505% su valor desde el agricultor al consumidor y en algún caso concreto se llegaba al 761%. Para COAG “Una vez más, los datos evidencian que la distribución mueve los hilos de la cadena agroalimentaria a su antojo, independientemente de la evolución de los precios en el campo, e impone condiciones desde arriba para salvaguardar sus márgenes, manteniendo o incluso elevando los precios en épocas de mayor consumo…”.xv La situación es tan decimonónica que los agricultores en muchos casos no negocian un precio de venta, sino que entregan su producción y al final les abonan una pequeña migaja que a veces no cubre ni los costos de producción.
La propia Comisión Europea reconocía en un informe la detección de “…una serie de graves problemas en la cadena de abastecimiento, como el abuso de poder de compra dominante…”. Mientras el Parlamento Europeo dejaba claro en una Resolución de febrero pasado “Que el alza de precios de los productos alimenticios no se traduce automáticamente en un incremento de las rentas de los agricultores, debido sobre todo a la velocidad con que aumentan los costes de los insumos agrícolas (…) el porcentaje de la renta de los agricultores procedente de la cadena alimentaria ha disminuido considerablemente, mientras que los beneficios de los transformadores y los minoristas han experimentado un aumento constante…”.xvi
Mito 6: Hay que liberalizar más los mercados agrícolas
En un artículo publicado en enero y firmado por el ex director de la FAO, Jacques Diouf, decía que “Las medidas sanitarias y fitosanitarias unilaterales, así como los obstáculos técnicos al comercio, suponen un freno para las exportaciones y, en particular, para los países en desarrollo.” y “Se debe llegar a un consenso en las negociaciones ya demasiado largas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para poner fin a la distorsión de los mercados y a las medidas comerciales restrictivas para el comercio que agravan los desequilibrios entre la oferta y la demanda.”xvii
Una vez más, se parte de un desequilibrio que realmente no existe entre el primer y el tercer eslabón, como aclara Olivier De Schutter: “Hay escasez localizada en regiones donde las cosechas han sido bajas o que han sufrido desastres naturales o conflictos o donde las rutas de comunicación son muy pobres. Pero producimos suficiente para alimentar al mundo. Si los mercados funcionasen bien y la gente tuviera la capacidad adquisitiva para comprar la comida disponible no habría hambre. El hambre es un problema político.”xviii
Las afirmaciones de Jacques Diouf son más graves por cuanto se apuesta, bajo la aplastante “lógica del mercado”, por incidir en un modelo agrario basado en el comercio libre y en la exportación (el de los tres eslabones), en detrimento de uno que garantice la seguridad y la soberanía alimentaria de los pueblos. Con él se fomenta entre las naciones, el abandono de su auto abastecimiento de alimentos y la dependencia hacia el segundo eslabón (mercado) con su voracidad y perversidad incluidas. Para los agricultores una mayor liberalización no es provechosa, porque como se decía antes, la distribución y la intermediación imponen los precios de compra y venta. Por tanto, por mucho que se desregule y por muchas fronteras que se abran, al final es el intermediario quién acaba repartiendo el pastel. De Schutter indicaba al respecto que “…ni los pequeños agricultores se benefician siempre de los altos precios, porque están en el eslabón de la cadena más débil, ni los consumidores de la bajada de precios porque las empresas importadoras o los pequeños comercios no los trasladan al mercado.”xix
Mito 7: Hay que aumentar la inversión y la producción
No hay una escasez pero se busca acrecentar la producción (oferta) en el primer eslabón para calmar el alza de precios que acaece en el segundo. Dicho gráficamente, el lobo asaltó el gallinero y por las ventanas se echan más gallinas para saciar su voracidad.
Pero, el problema no es de cantidad sino de accesibilidad. No se requieren cirugías financieras y técnicas con aparatosos postoperatorios, sino una ración de justicia social y coherencia. Según el Parlamento Europeo “…al menos el 30 % de todos los alimentos producidos en el mundo se despilfarra en varios puntos de la cadena alimentaria.”xx Se refiere a la cadena controlada por unos pocos, en donde los alimentos recorren largas distancias para transformarse en productos envasados que se exponen luego en un supermercado. Y es cierto que de cara al futuro se tiene que plantear un aumento en la producción teniendo en cuenta el incremento de la población, aunque más temprano que tarde habrá que cuestionarse medidas controvertidas como el control de la natalidad, si no quiere la raza humana convertirse en una plaga que arrase con el planeta.
La producción y la inversión, per se, no son la panacea. Un incremento de ambas puede ser positivo si el protagonista activo es el pequeño agricultor y campesino, que genera alimentos dignamente para las comunidades locales de una forma sostenible y accesible. Pero conforme está montado el cotarro agroexportador bajo el libertinaje comercial, de nada sirve aumentar la inversión y la producción si después: A- La tierra está en manos de terratenientes e inversores que no siembran comida sino cultivos exóticos (café plátanos, etc.) y materias primas para la exportación (algodón, soja para biodiesel, etc.). B- No se legisla para eliminar, sino que se mantienen los engranajes que permiten los atropellos ejercidos por los especuladores y las transnacionales que controlan las semillas, insumos, comercialización, transformación, precios de compra y venta, etc.
De hecho, en una nueva vuelta de tuerca, en algunos países del sur, desde hace años ha crecido vertiginosamente la cantidad de hectáreas acaparadas por extranjeros. Algunos son estados soberanos que buscan su abastecimiento, pero otros son inversores que una vez dominados los mercados, la venta de semillas e insumos, la distribución, la comercialización, etc. ahora van a por la tierra que es lo único que no tienen bajo sus zarpas. Y es que después del batacazo de las “subprimes”, el negocio agrícola es una garantía como explicaba un financiero al diario Público: “No hay prácticamente otro producto en el que invertir en estos momentos cuya demanda real sea tan clara…”xxi Porque puede bajar la demanda de coches o móviles, pero comer es preciso.
En esta coyuntura los “agrinversores” no irán con pequeñeces. Sus tierras dispondrán de regadíos modernos, tractores, transporte, buenas carreteras y no dudarán en contaminar el medio ambiente (ajeno) con agroquímicos y cultivos transgénicos. Abandonarán la tierra cuando acaben con su fertilidad y buscarán otras para arrasar, como hizo con sus bananeras la United Fruit. Y nunca, absolutamente nunca sembrarán para los pobres frijoles a diez pesos la libra, pudiendo vender en dólares maíz para bioetanol. Sin duda más inversión y producción pero ¿quién come?
Mito 8: Hace falta una nueva revolución verde
A mediados del siglo pasado la agricultura se mecanizó y se incorporaron semillas mejoradas y productos químicos. Este proceso que facilitó un aumento de la producción se denominó “revolución verde”, aunque no logró acabar con el hambre porque no solucionaba el problema de la accesibilidad a los alimentos. Esta evidente contradicción no es óbice para que algunas voces clamen ahora por una segunda “revolución verde” que sería encabezada por las semillas transgénicas. La justificación la de siempre: aumentar la producción para paliar el desequilibrio de la oferta y la demanda entre el primer y tercer eslabón.
Sin embargo, apostar por una segunda “revolución verde” sería incidir en un modelo ecológicamente insostenible que ha contaminado al medio ambiente y las personas. Los efectos negativos y los fracasos de los cultivos transgénicos han sido documentados ampliamente. Actualmente sólo tienen cabida en una agricultura industrial, mecanizada, con vocación exportadora y fuertemente dependiente del agonizante y caro petróleo. Sin olvidar que los agroquímicos y las semillas transgénicas forman parte del mismo “paquete tecnológico” que se tiene que comprar, lo que amarra al agricultor a unas pocas transnacionales que se lucran con este negocio.
En diciembre, De Schutter publicó un informe en el que apostaba por la agroecología como un modelo ambientalmente más sostenible y socialmente más justo. Se detallaban experiencias de agricultores ecológicos que lograron mejores producciones que los convencionales y se afirmaba que “…la propagación de las prácticas agroecológicas puede aumentar al mismo tiempo la productividad agrícola y la seguridad alimentaria, mejorar los ingresos y los medios de sustento de la población rural y contener e invertir la tendencia a la pérdida de especies y la erosión genética.”xxii
Son precisamente estas bondades sociales y ambientales las que dificultarán su propagación, ya que el modelo agroecológico cuestiona la “lógica del mercado” a la vez que desmonta el chiringuito de los que se enriquecen con las penurias de la mayoría. Por tanto, a seguir comiendo moscas y salvando bancos que Bin Laden murió y estamos de fiesta.
Vicent Boix. Escritor, autor del libro El parque de las hamacas y responsable de Ecología Social de Belianís. Artículo de la serie “Crisis Agroalimentaria”, ver más aquí.
Notas:
i http://www.europapress.es/epsocial/noticia-numero-personas-sufren-hambre-cronica-acerca-mil-millones-20110216141925.html
ii FAO: “Dificultades en los mercados de cereales con una nueva subida de los precios” Roma, 3 de marzo de 2011.
iii FAO: “El último Índice de precios de la FAO muestra su primer descenso en ocho meses” Roma, 7 de abril de 2011.
v http://www.elparquedelashamacas.org/html/verbo.html http://www.elparquedelashamacas.org/html/diosmercado.html
vi FAO: “Los mercados de futuros necesitan algún tipo de regulación” Roma, 23 de junio de 2010.
viii http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P7-TA-2011-0006+0+DOC+XML+V0//ES&language=ES
ix Observatori del Deute en la Globalització, Càtedra UNESCO de Sostenibilitat de la Universitat Politècnica de Catalunya y Revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas: “Navegando por los meandros de la especulación alimentaria”, marzo de 2011.http://www.derechoshumanosdelcampesinado.org/es/descargas.html?func=fileinfo&id=102
x ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/010/ah864s/ah864s00.pdf http://www.fao.org/docrep/013/al969s/al969s00.pdf
xii http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/ISFP/revisedISFP_guide_web.pdf y FAO: “La FAO organiza seminarios para altos funcionarios a fin de ayudar a los gobiernos a tomar decisiones normativas informadas” Roma, 8 de marzo de 2011.
xiiihttp://www.elpais.com/articulo/sociedad/hambre/problema/politico/elpepuint/20110317elpepusoc_14/Tes
xvi http://www.europarl.europa.eu/RegData/seance_pleniere/textes_adoptes/provisoire/2011/02-17/0071/P7_TA-PROV%282011%290071_ES.pdf
xviiihttp://www.elpais.com/articulo/sociedad/hambre/problema/politico/elpepuint/20110317elpepusoc_14/Tes
xixhttp://www.elpais.com/articulo/sociedad/hambre/problema/politico/elpepuint/20110317elpepusoc_14/Tes
Videos: José Saramago
Este excepcional escritor portugués nació en 1922 y falleció en 2010. Su amor por la humanidad y la naturaleza lo llevaron a escribir obras que encendieron el rechazo de la Iglesia y de quienes suelen acompañar ciegamente las pautas del sistema. "Ensayo sobre la Ceguera" refería justamente a esto último, y la escena de un Jesús niño que se negaba a entregar en sacrificio a su cordero (en "El Evangelio Según Jesucristo") a la clerical.
En este video las reflexiones de Saramago siguen y seguirán vigentes por la profundidad de sus indagaciones.
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